sábado, 22 de enero de 2011

ADOLESCENCIA


- Mamá, me voy que he quedado
- ¿Y dónde vais?
- Por ahí, no se...
- ¿Y con quién vas?
- Pues con los colegas, ama ¡tienes unas cosas!
- Mira a ver donde vas y lo que haces ¿eh?
- Ama, que ya tengo 13 años...
- Por eso..
- Por eso ¿qué? ¿qué te piensas que voy a hacer?
- No lo se, sólo te digo que tengas cuidado hija.
- Pues haré lo mismo que hacías tu con mi edad ¿no?
- ¡Dios mío! ¡Castigada sin salir!

sábado, 15 de enero de 2011

CUANDO DE FUMAR HABLAMOS...


Y el caso es que sigo sin entenderlo.
Veréis, comprendo y soy plenamente consciente de que el tabaco perjudica mi salud, y ¡vale! la del que me rodea.
Entiendo y estoy totalmente de acuerdo, en que haya sitios donde no se pueda ni deba fumar: parques infantiles, hospitales, espacios cerrados, transportes públicos, cines, colegios...
Sitios en los que personalmente y a día de hoy, jamás he encendido un cigarrillo a pesar de ser fumadora.
Pero...
¿En los bares?
¿En los restaurantes?
¿En bingos y casinos?...
Pues no, sigo sin entenderlo.
Vamos a ver:
Desde tiempos inmemoriales, el bar ha sido el lugar por excelencia donde "el hombre de la casa" echaba su partidita con carajillo y puro incluídos. Y gracias a nuestro esfuerzo y empeño, ahora también las mujeres que antes ni podían asomarse a la puerta de un bar, sin ser tachadas cuando menos de prostitutas.
¿Quién no se ha encendido un pitillo en alguna boda, bautizo o comunión?
¡Hasta los no fumadores, hombre ya!
Ni tanto ni tan calvo.
Está muy bien que quieran preservar nuestra salud.
Está francamente bien que velen por nuestros intereses.
Pero de ahí a coartar la libertad va un mundo.
Porque esa es la impresión que tengo: no me gusta que me miren raro por ir fumando.Ni que se me juzgue.
¿Qué va a pasar ahora?
Si no se puede fumar en los bares, y a la vez, no podemos beber en la calle.
Y además si montas la fiesta en casa, el vecino (como es natural), te envía a cuarto y mitad del regimiento policial...
¡Pilladitos por los huevos que nos tienen!
Y por si fuera poco, la Doñita Pajín, anima al ciudadano a denunciar al prójimo si lo ve en actitud sospechosa.
¿No es esto enfrentar a la masa?
¿No será que hay que disfrazar como sea la actual realidad que sufrimos?
A ver si va a ser que hay que "rellenar las arcas..."
Ahora fumamos en la calle.
Corros de fumadores ocupan las calles con el nuevo "efecto cigarrón".
¡Pequeños guetos de viciosillos malos!

No se pueden emitir en Tv imágenes donde salga gente fumando.
Y en cada serie o peli española, el que fuma es el malo malote.
Porque el tabaco es "mu mal ejemplo pa' nuestros jóvenes".
Pero GH12, El Diario De, Mujeres y Hombres...
Eso sí que es buen ejemplo para ellos.
Hacer las tallas cada vez más pequeñas, l@s modelos anoréxicos...
Eso sí que es velar por su salud.
Sacar un vídeo juego en el que el ganador es quien más inmigrantes abata...
Eso sí que es ético y moral.
¡Manda huevos!
¿Nadie se ha parado a pensar, que no hay nada que provoque más a un adolescente que lo prohibido?

¿Qué será lo siguiente?
¿Volverá la inquisición para quemarnos por herejes viciosos?
Me gustaría ver una convención de ministros, una comida de grandes empresarios.
¿En serio alguien se cree que respetarían la ley?
¡Jajajajaaaaaaaaaaaaaaa y más jajajaaaaaaaaaaaaaaaa!
¡Que invite la Pajín al Fidelito y le prohiba fumarse un puro.....!
 Por otro lado, si tanto nos "quieren" y se preocupan ¿Por qué coño no cierran la Tabacalera y punto pelota?
Pero no, es mucho más rentable mantenerla abierta y subir el precio del tabaco astronómicamente.
Y para el que diga que fumar es un "lujo prescindible" le diré, que a día de hoy, en productos como las compresas, también nos cobran el IVA como "producto de lujo".
¿También voy a tener que salir a la calle a ponerme las compresas?
Probablemente no sea el mejor ejemplo, pero... ahí lo dejo caer.
Claro que fumar es prescindible, pero beber alcohol también, por ejemplo.
¿Y no jode un borracho paliza o agresivo en mitad de un bar? ¿No es peligroso?
Soy, y podéis creerme, la primera que apago el cigarro en un bar si al de al lado le molesta y me lo pide.
Pienso y seguiré pensando que basándonos en el respeto mutuo, fumadores y no fumadores, podríamos convivir en paz sin tanto paripé.
No quiere decir esto que esté de acuerdo con los que piensan seguir fumando pese a quien pese y donde le venga en gana.
¡No señor!
Nos guste o no, las normas hay que cumplirlas.... ¡aunque nos den por saco!
No fumaré dentro de un local.
No fumaré en parques infantiles, ni espacios cerrados, ni colegios....
Nunca lo hice y no voy a empezar ahora sólo por tocar las narices.
Pero me da la gana dar mi opinión y explayarme a gusto.
Que ya está bien tanto acoso y derribo.
Que somos simples fumadores, y no hemos matado a nadie.
Pero todo esto, repito, es tan sólo mi humilde opinión, por supuesto.


PDTA: Espero que nadie me denuncie o multe por la foto. Si esto pasase, os comunicaría mi número de cuenta, por si una ayudita......

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Y TOMÉ EL SOL ENTRE MIS MANOS.



El momento de la tristeza y la inquietud concluyó.
La impotencia, la rabia, el dolor y la tristeza, tal como vinieron marcharon por fin.
Han sido días duros llenos de pesar e incertidumbre. Menos de un mes que a mi se me antojó una eternidad.
Pero el día 7 llegaron las buenas noticias y con ellas de nuevo las sonrisas, los abrazos y la serenidad.
He tenido y sentido el apoyo y el cariño de toda mi gente.
 Gente, por supuesto, entre la que os encontráis, mis queridos amigos virtuales.
Quiero daros las gracias más sinceras por cada una de vuestras palabras de aliento y ánimo. Han sido una gran ayuda y consuelo.
Os he extrañado, os he pensado y aunque no me hayáis visto, os estuve espiando.
Muchos han sido los que os habéis mantenido a mi lado, pero quiero que me permitais  mención especial a alguien que ha estado junto a mi cada milésima de segundo.
 Que me ha transmitido su fuerza y arrojo, que me lo da todo y nunca me ha pedido nada.
Alguien que ha calmado mi ansiedad noche tras noche con sus abrazos, que ha rescatado mi sonrisa regalándome la suya.
 Alguien cuya bondad y generosidad no tiene límites. 
A ti, SANTI, mi amor: GRACIAS POR HABERTE CONOCIDO. 
La pena a tu lado se hizo más pequeña.
TE AMO.




Todo este tiempo he tenido a mi lado a una brujilla buena y lindísima que con sus bailes, risas y gamberradas varias me ha mantenido ocupada y, sin siquiera saberlo, ha sido mi gran aliada y amiga: MI HIJA NEREA.
 Su vitalidad, su ternura, el brillo y la vida de su mirada han sido el mayor empuje.
¡¡¡ TE QUIERO CHIQUITINA MÍA!!!


Tras esto y por supuesto, no puedo obviar a mi GRAN FAMILIA. 
Una familia inmensa en corazón, de la que me siento realmente orgullosa.
A Ellos: sabéis que sin vosotros el camino hubiera sido una inmensa cuesta arriba.
HERMANITA, te quiero mucho, lo sabes.
De nuevo y porque nunca es suficiente:




Las obras de esta vía terminaron al fin, no sin antes haber causado demasiado ruido.
Pero dicen que tras toda tempestad llega la calma, y en este caso a pesar de que la lluvia persiste en incomodar a ratos, rayos y truenos marcharon con viento fresco.
Toda obra supone un cambio y esta no iba a ser menos. 
Una buena capa de pintura ha venido a llenar de colores esta humilde fachada. 
Colores que elegí por su alegría y vitalidad, porque es así como quiero sentirme.
"Todo depende del color con que se mire", dicen...
Pues bien, me he calzado mis gafas de cristales rosas y no pienso quitármelas.
Estos días me he dado cuenta de lo importante que es sentir cada momento y disfrutarlo, valorando el más mínimo detalle de cuanto me rodea.
La importancia de VIVIR, que no es lo mismo que pasear por la vida.
Así que como os dije en su día:
"vuelvo renovada, con la cara lavada y recién peiná..."
Y pienso dar muuuchaaaaaa guerraaaaaaaaaa.




"Encendió un cigarrillo.
- Algún día tendrás que dejarlo colega. Pero no hoy.
Se sentó en la silla giratoria, acarició el teclado...
- Hola amiguito, cuanto tiempo ¿verdad?
¡ Pues bien! se acabó el descanso. Ya es hora de currar un poco ¿no te parece?
Encendió la pantalla y allí estaba.
Su preciada VÍA.
- Te he echado tanto de menos...
Y comenzó a teclear.
De nuevo, como la última vez:


HE VUELTO..."


PASITO A PASITO RECORRO LA VÍA
NO TENGO PRISA.
SE QUE AL FINAL DE LA MISMA
EN LA ESTACIÓN,
ALGUIEN ME ESPERA.
SIEMPRE.
Y SI ACASO PASA EL TREN Y SE DETIENE,
NO DUDARÉ EN SUBIRME.
PUES SI EL TRAYECTO NO ME GUSTASE,
TIEMPO DE APEARME QUEDA.
MIENTRAS TANTO MIS ZAPATITOS
SIGUEN SU BAILE.
Y A TRAVÉS DE LA VÍA DANZO INCANSABLE.
Y ENTRE SUS TRAVESAÑOS REPOSO UN RATO,
PARA SEGUIR LUEGO EL RITMO
DE MIS ZAPATOS.


SILVIA.





























































jueves, 11 de noviembre de 2010



Hoy es un día gris.
Gris tirando a negro.
El cielo no deja de arrojar agua y el frío ha calado en mis huesos.
¡Odio el frío!
Mis pies helados comparten el hielo con mi mente.
Mis manos agarrotadas aprietan sus palmas haciéndome daño.
Mi cabeza persiste y piensa, piensa, piensa…
¡Dios! Me gustaría perder el conocimiento por unos instantes.
Los dientes apretados… me duele la mandíbula.
Ojos secos cuajados de rabia; secos por haber cubierto el cupo de la materia líquida.
Demoledor silencio…
Pesada  incertidumbre.
Mi boca esboza una sonrisa que queda en absurda mueca.
Un payaso triste, eso es lo que queda…
Todo recto y de frente; que frase tan sencilla.
Pero tan solo es eso: una de tantas frases. Palabras que unidas quedan bonitas.
A veces de frente sólo hay un muro. Gris, tan gris como este día.
¿Por qué te aceleras corazón mío?
¿Acaso tienes prisa?
Lates tan duro que me dueles.
Aprietas tanto que queman las sienes.
El humo de un cigarro invade mis pulmones que se quejan.
Pero vuelve a invadirlos sin tregua. No puedo evitarlo…no quiero.
Nido de avispas en la boca del estómago que zumban y zumban… y me revuelven las tripas.
De tripas corazón…
Otra “gran” frase.
Intento deshacer el nudo de mi garganta, pero está demasiado enredado y me quedo en el intento.
Cierro los ojos con la esperanza de abrirlos y ver el sol.
Esperanza…
¿Dónde te quedaste amiga mía que te perdí de vista?
A regañadientes los abro de nuevo, y de nuevo te aceleras corazón.
Y me precipito contigo en aceleración constante e irremediable.
Fuerza, necesito fuerza. Quiero comprar un poquito.
Pero la vida está muy cara y mis recursos son escasos.
Valor y voluntad…artículo de lujo.
Quiero empaparme de risas, pero el cielo sólo arroja agua y más agua.
Y mi paraguas ya es viejo y tiene agujeros.
Apelo a mi vista pidiendo colores. ¡Devuélvemelos!
Mi reflejo en el espejo me dice que estoy cansada y le doy las gracias.
Yo no lo había advertido.
Miro al cielo y ahí sigue:El día gris; gris tirando a negro.

Y el negro no me gusta, me da miedo.
¿Dónde guardé las pinturas?
Tal vez si pinto mi cielo...
Sal Sol de donde te encuentres.
 ¡Malditas las nubes que obstruyen tu camino!
Ven y deja que me abrace a ti .
¡Vísteme!
No me preguntes por que lloro, sólo,
¡escúchame!
No me digas que todo irá bien, tan sólo,
¡cobíjame!
Silencio...y sigue lloviendo.


Quizá si arreglo el paraguas me moje menos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

TRAUMAS INFANTILES.


¿Quién no ha tenido alguno?
Yo recuerdo especialmente uno, que se me quedó clavaíto, clavaíto...
Cuando era niña, mi madre gustaba de adornar mi cabecita con dos colas de caballo. Bien altas, bien tirantes. Con una estupendísima raya al medio que parecía la autopista Madrid-Barcelona.
 ¿Quién de vosotras no ha pasado por las traumáticas dos coletas de los coj….?
Y lo digo así, sin rencor, sin resentimiento.
Que mi madre amantísima me las ponía tan tirantes que iba por la vida con eterna sonrisa.
Y esto, sumado a las enormes gafas de pasta marrón cuadradas, y aderezado algo más tarde con mi super-brillante aparato dental...
Que la gente me apartaba diciendo:
-"¡Quita biiiiichoooo!"
Pero la cosa no acababa ahí, ¡que va!
Antes de salir de casa, mi madre, ese ser todopoderoso y a veces omnipotente, soltaba el discurso lapidario:
-“Y como vuelvas sin ellas te cruzo la cara". Para acto seguido añadir:
-" Anda, dame un besito corazón de mami. Y piensa un poquito en mí en el cole,¿eh?”
¿Un besito? ¿Corazón de mami?
Pero si hace medio minuto me estabas amenazando prácticamente de muerte, ¡coño! Eso sí, acordarme de tí, seguro.
Porque además en cada coleta, ella muy a la moda, me planta 2 lazos rojo chillón pa´ que se vean bien.
Pa’ que se vean bien los lazos, claro. Porque yo, entre que llevaba los ojos como un chino estreñido por aquello de las coletas apretadas, y los lazos que parecían aviones, veía menos que un ciego en noche cerrada.
Y llego al colegio, y nada más entrar el graciosillo del grupo me mete un collejón. Y veda abierta contra la friki de las coletas.
Hasta que llega la hora de volver a casa.
Y vuelvo, y cuando llego me recibe mi puñetera madre bocata de “chopequeesmusano” en mano y me suelta: -“Hola cariño, que tal hoy en el cole?”
¿En el cole? En la guerra por tu culpa que me he pasado el día entero aguantando con las coletitas de marras como una jabata para que no me aostiaras al llegar a casa. Que esto tiene que ser cuando menos denunciable, ¡coño! Que una niña con coletas y la nuca despejada en el patio de un colegio, es incitación a la violencia por lo menos ¡hombre...!
Pero cuando eres niño...
Cuando eres niño la cosa cambia un poquillo.
Ya no te hacen coletas.
Y no por falta de ganas, que si por tu madre fuera te ponía un lacito en la punta del... en fín, que más te vale dejarte el pelo largo.
Cuando eres chico sufres el síndrome maternal denominado: “A lucir al niño que yo lo he parío.”
Esto es: pleno mes de diciembre y tu adorable madre, te me planta: pantaloncito corto por encima (muy por encima) de las rodillas, calcetines por debajo ( muy por debajo ) de las mismas. No importa el color, pero es requisito indispensable, que tengan dos bolitas colgando a modo de pompones.
Y como colofón final, una camisa bien almidonada. Sobre todo el cuello.
Que para mirar atrás, o das la vuelta entera o te siegas la yugular.
Y chaquetita a juego, eso sí, torerita y con pompones incluidos a juego con los calcetinitos.
Que mono, ¿verdad? Pues para el tiempo la ropita, joder. Que con esa mierdapantalón ¡se te quedan los huevillos traumatizados de por vida!
Que aún no son carnavales y ya te ha disfrazado de tirolés.
Eso sí, tu madre va a tu lado muy digna ella, con:
-la faja de dar calor a los riñones, que los tengo muy malos. Un par de medias más gordas que ella bajo los pantalones de franela, un jersey de cuello vuelto, y un chaquetón de piel forrado, que es para perderse dentro.
Entonces mirándola,piensas:
-" En unos añitos al asilo. Y a uno sin calefacción para que te enteres".
Eso sí, si en carnavales quieres disfrazarte de Spiderman, debajo del super-mega-hiper-ajustado trajecito del superhéroe, tu madre va y te planta:
-los leotardos de cuando franco era cadete para ejercer opresión, pantalones de esos de "no los tiro que aún sirven" ( sí, para tocar los bemoles ), y un jersey que parece la oveja entera.
Y no protestes ¡Dios te libre!
Porque encima te llevas un ostión de esos que alguna vez pegan todas las madres del mundo mundial, que te dejan el anillo de tatuaje en mitad de la cara.
Que yo he pensado siempre:
-" ¡Coño! ¿Qué le costará quitárselo antes de proceder al ostión fatal?" Pues nada.
Pero lo peor llega con la adolescencia:
¡¡¡Quiere ser tu amiga!!! ¡¡¡Y amiga de tus amigas!!!!!!!!!
Pero vamos a ver, alma de cántaro, que eres madre.
MI MADRE.
En estos casos se pasa el día entero pendiente de tí. O  sea, que está todo el día tocando las narices.
 Para que nos entendamos: 24 horas pegadita a tu culo.
Se hace amiga de tus amigas, les enseña tus fotos más íntimas (esa que guardan todas las madres de cuando eras bebé con el culo al aire), intercepta tus conversaciones telefónicas, y a la mínima, te pone en evidencia delante del chico que en aquel momento te hace tilín.
Tu tendencia en primer lugar es matarla, pero luego piensas:
-"¡Jopé! ¿lo hará de verdad porque me quiere mucho?
Y el que diga que algo de todo esto no le ha pasado, es que no ha tenido una madre como mandan los cánones.
¡¡¡Dios!!!
¿Es que nadie le ha dicho nunca a una madre:
-Mamá, quiero cortarme el pelo, odio los boliches de mis calcetines, mis amigas son propiedad privada, necesito más paga...? No sé , lo normal ¿o no?
Yo lo hice amigos, se lo dije a la mía.
Entonces Ella entornó los ojos como Clint Eastwood a punto de disparar, dibujó media sonrisa como Bruce Willys en Jungla de cristal, levantó un dedo amenazante cual fusil de asalto y señalándome, me soltó la frase más lapidaria y la más firme sentencia que una madre pueda soltar:
CARIÑO, CUANDO SEAS MADRE, COMERÁS HUEVOS.

viernes, 29 de octubre de 2010

DRAGOATROCIDADES

Hoy sin música, porque no merece ni una sola nota....



DRAGOATROCIDADES

 "En Tokio, un día, me topé con unas lolitas, pero no eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda... Tendrían unos trece años. Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba".

A mí me gustan las de 15.  Llámame viejo, llámame como quieras pero es así…” 

“No hay nada como la piel tersa, los pechitos como capullos, el chochito rosáceo", dice. 

 “Fue un coqueteo sin importancia. Los jóvenes japoneses eran así. Estaban ellas, con sus amigos, a la salida del metro. Fuimos todos juntos a tomarnos un café al lado de la estación. Nadie se trajinó a nadie. Lo de los trece años era una forma de hablar. Las japonesas tienen un aspecto muy aniñado…”
 "Las delincuentes eran ellas y no yo".

Albert Boadella  le da las gracias porque: "Es una suerte que existan buenas personas como tú que prueban esas cosas, las explican, y así no es necesario sufrirlas directamente".

Esperanza Aguirre: "Si hubiera hecho propaganda o apología de un delito en una televisión pública, eso sí que no".
 "La literatura es eso, literatura".

PUES ESO, QUE COMO "LA LITERATURA ES ESO, LITERATURA":
¡¡¡  SON TODOS, LITERALMENTE ,UNOS HIJOS DE PUTA.!!!


Pero esta es tan sólo mi humilde opinión… juzguen ustedes.

jueves, 21 de octubre de 2010

DIFÍCIL ELECCIÓN...


X- Cariño, he pensado que mañana que libras podíamos hacer algo
Y- Vale ¿y qué quieres hacer?
X- Pues no sé….¡algo!
Y- Sí, pero ¿el qué?
X- No se ¿a ti qué te apetecería hacer?
Y- Me da igual. Lo que tú quieras amor.
X- ¡Ya, lo que yo quiera, seguro!
Y- ¿Qué quieres decir con “seguro”?
X- Pues eso. Que seguro que te da igual. Que seguro que lo que yo quiera. Que seguro que después te quejas….
Y- ¿Quejarme? Pero si siempre hacemos lo que te da la gana. ¿Qué me estás contando?
X- ¡Déjalo anda! ¿Te apetece que vayamos al cine?
Y- Bueno, podíamos ver esa nueva de Stallone…
X- ¿Y si vemos la nueva de Robert Pattison?
Y- ¿Y si cenamos fuera?
X- Vale. ¿Vamos a un chino?
Y- ¿Chino? ¿Porqué no vamos a la cervecera de abajo?
X- ¿Y porqué no vamos mejor a dar un paseíto?
Y- ¡Eso! Y mañana de viaje con el Inserso.
X- ¿Qué tal si nos vamos de cañitas?
Y- Mira eso sí. Vamos al pub de aquí enfrente y así me veo el partidito…
X- Cariño, he pensado que mañana como libras…
Y- ¿Queeeeeeeeee?
X- Pues eso, que como en casita, en ningún sitio ¡Coño ya!