
Y decidio vivir...
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Rebeca empezo una mañana, a picar debilmente la pared. Poco a poco, sin prisa pero sin descanso.
Dia tras dia, picaba y picaba incansablemente hasta dormirsele los brazos. Pero la pared parecia no ceder.
Hasta que un atardecer descubrio un pequeño desconchon, apenas perceptible. Y a Rebeca le parecio haber descubierto el mayor de los socavones.
El imperceptible desconchon se fue agrandando y agrandando, hasta convertirse en un enorme hueco en mitad de la blanca pared.
Ya cabia medio cuerpo de Rebeca, pero aun faltaba mucho para caber entera.
Mas, lejos de rendirse, continuo excavando. Y no entendia porque, pero con cada acometida, sus fuerzas parecian aumentar, su curiosidad la apremiaba, y una imperiosa necesidad de no sabia bien que, la empujaba.
Hasta que consiguio excavar un largo tunel. Estaba oscuro, pero le parecio ver una minuscula luz al fondo. Seguiria, no le importaba donde fuera a parar.
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Habia conseguido romper la pared, y lo aprovecharia. Ya no podia parar, ya no debia echarse atras. Y no lo hizo.
Decidio entonces echar la pared abajo.
Busco y rebusco la manera, y encontro un enorme mazo.
Lo cogio. Era extraño, a pesar de lo grande que era, parecia perder el peso en sus manos.
Y descargo el primer golpe; seco y contundente.
! Se sentia tan bien !
Golpeo incansablemente mañana, tarde y noche. Hasta que la pared, un buen dia, se derrumbo a sus pies.
Y Rebeca quedo extasiada, maravillada. Porque por primera vez en mucho tiempo descubrio, que todo lo que EL la habia contado eran mentiras.
SI, existia otra vida detras de aquella pared. Y toda esa vida la estaba esperando, sentia su llamada.
Llena de polvo, y con las manos agrietadas por el duro trabajo realizado, paso al otro lado.
Y ya no volvio la vista atras.
Rebeca sonreia, algo que habia olvidado. Sonrio a la libertad y se embriago de ella.
Tiro el pesado mazo tan lejos como le permitieron sus fuerzas; ya no lo necesitaria nunca mas.
Ya, jamas un muro, obstaculizaria el curso de su vida.
Rebeca descubrio que es posible, y se sintio plena.
Y decidio vivir...
Silvia 09.
