Los vecinos llamaron a la policía., cansados ya de tanto ruido, golpes y aquel desagradable olor que inundaba la escalera e invadía sus hogares.Aquel viejo vivía solo y a juzgar por su aspecto, no estaba nada bien.
Al domicilio llegó toda una legión de uniformados. Había policías, enfermeros, bomberos, servicio de limpiezas, y hasta una malhumorada psicóloga que no paraba de anotar en su libreta, vaya usted a saber el qué.
El hombrecillo abrió receloso la puerta.
* ¿Qué quieren?* Espetó bruscamente.
* Venimos a sacar toda esta basura de su casa y a llevarle al hospital a que le atiendan, buen hombre.* Contestó amablemente uno de los enfermeros.
* ¿Basura, qué basura? De aquí no sacáis nada, son mis cosas, todas cumplen su función y algunas, son recuerdos de toda una vida. Ni ellas ni yo saldremos de aquí.*
*Pero señor,esto está inhabitable. Es un enorme foco de infecciones y usted está enfermo.*
* ¿Y eso quién lo dice? Yo estoy perfectamente y en mi casa tengo y hago lo que me viene en gana. ¿ Acaso voy yo a sus casas a decirles como deben vivir? ¿ Porqué mi forma de vida es inaceptable y las suyas son perfectamente viables? ¿ Alguien puede enseñarme donde está escrito que debemos ser borregos absolutamente idénticos? ¡No, señor mío! De aquí salgo sólo, con los pies por delante.* * Pero señor, los vecinos se han quejado, y...*
* ¿Qué vecinos? Este, que noche tras noche se emborracha y apaliza a la parienta? ¿Quizá el niñato traficante? ¿Tal vez usted, Doña Aurora, que vive de espiar al prójimo y airear a los cuatro vientos sus miserias? ¡¡ Qué vecinos, dígame!!. ¿ Cual de tan insignes personas ha osado quejarse de un pobre viejo que no se mete con nadie?*
El silencio se hizo de repente ensordecedor en aquel rellano.
* ¡¡ Hipócritas !!* Escupió el anciano.
El enfermero, pacientemente, lo llevó escalera abajo hacia la ambulancia. Y los operarios de limpieza comenzaron la faena.
* EL MUNDO ES TRÁGICO, CÓMICO Y PINTORESCO.
Al domicilio llegó toda una legión de uniformados. Había policías, enfermeros, bomberos, servicio de limpiezas, y hasta una malhumorada psicóloga que no paraba de anotar en su libreta, vaya usted a saber el qué.
El hombrecillo abrió receloso la puerta.
* ¿Qué quieren?* Espetó bruscamente.
* Venimos a sacar toda esta basura de su casa y a llevarle al hospital a que le atiendan, buen hombre.* Contestó amablemente uno de los enfermeros.
* ¿Basura, qué basura? De aquí no sacáis nada, son mis cosas, todas cumplen su función y algunas, son recuerdos de toda una vida. Ni ellas ni yo saldremos de aquí.*
*Pero señor,esto está inhabitable. Es un enorme foco de infecciones y usted está enfermo.*
* ¿Y eso quién lo dice? Yo estoy perfectamente y en mi casa tengo y hago lo que me viene en gana. ¿ Acaso voy yo a sus casas a decirles como deben vivir? ¿ Porqué mi forma de vida es inaceptable y las suyas son perfectamente viables? ¿ Alguien puede enseñarme donde está escrito que debemos ser borregos absolutamente idénticos? ¡No, señor mío! De aquí salgo sólo, con los pies por delante.* * Pero señor, los vecinos se han quejado, y...*
* ¿Qué vecinos? Este, que noche tras noche se emborracha y apaliza a la parienta? ¿Quizá el niñato traficante? ¿Tal vez usted, Doña Aurora, que vive de espiar al prójimo y airear a los cuatro vientos sus miserias? ¡¡ Qué vecinos, dígame!!. ¿ Cual de tan insignes personas ha osado quejarse de un pobre viejo que no se mete con nadie?*
El silencio se hizo de repente ensordecedor en aquel rellano.
* ¡¡ Hipócritas !!* Escupió el anciano.
El enfermero, pacientemente, lo llevó escalera abajo hacia la ambulancia. Y los operarios de limpieza comenzaron la faena.
Desde la ambulancia el pobre viejo, observaba horrorizado como sus pertenencias eran destruidas, metidas en enormes sacos de basura y arrojadas con desprecio a aquel camión cuyo destino indiscutible, era el vertedero.
Entonces, un dolor indescriptible oprimió su pecho, la impotencia sobrevino y comenzó a despotricar mientras lloraba como un niño.La psicóloga tomándolo de la mano, preguntó:
* ¿ Porqué llora buen hombre? ¿ No se da cuenta de que todo esto se hace por su bien? *
El viejo soltó su mano, la miró a los ojos, y con la rabia impresa en ellos la espetó:Y así era mi existencia. Hasta hoy, que sólo me dejáis con la tragedia. ¿ Y yo soy el loco?*
La psicóloga calló y bajó la mirada. Por un instante, dudó. las palabras de aquel "viejo loco", resonaban con insistencia en su cabeza.* Realmente* pensó, * Nunca nadie había descrito el mundo con tanta precisión.*
Entonces... ¿ Cuales eran los parámetros que diferencian cordura y locura?dejó sus notas de lado, cogió de nuevo las manos del hombrecillo, lo miró nuevamente a los ojos, y por primera vez, lo comprendió.
En verdad, se dijo:
*EL MUNDO ES TRÁGICO, CÓMICO Y PINTORESCO. Y NOSOTROS, SIMPLES TÍTERES EN MANOS DE DIOS SABRÁ QUIEN.*
Silvia 09.
Paula se estira bajo las mantas.
Silvia 09.
En estos dias en que los esteriotipos nos invaden, y parecen dominar el mundo. Yo, me revelo.
Silvia 09.
Que me dejes tranquila,
Silvia 09.
Cuando era niña, viviamos en una casa con un patio. "EL PATIO", le llamabamos.
Sara, la dulce Sara a quien todos querían, un buen día desapareció sin más. 

