
Había oscurecido.

Las calles alumbradas por farolas, reflejaban sombras sospechosas (al menos así las veía él).
Y sintió miedo.
Miró a su alrededor, pero no vió más que a una pareja acurrucada en una esquina.
* Señor* pensó, * ¿es que no tendrán casa, o siquiera un coche?*
Y siguió su camino. Había decidido pasear hasta su casa; la noche era apacible y el tiempo acompañaba.
Sin embargo, una sensación de inseguridad le invadía desde que saliera del teatro. Era como si alguien (o algo), le estuviera siguiendo.
Notaba su presencia y sus ojos clavados en su nuca. Sin darse cuenta comenzó a correr.
Pero la sensación de desamparo no disminuía. Siguió corriendo a la máxima velocidad que sus piernas permitían.
Estaba allí, lo sentía!! Incluso podía olerlo. Sin embargo, seguía sin verlo.
De repente su pie tropezó con algo y cayó de bruces.
*No!! Debo seguir corriendo o me cojerá!!!
Lo que fuera que tenía detrás resoplaba, estaba a punto de alcanzarlo.
Se levantó, pero cuando iba a reanudar su carrera, un golpe seco le volvió a tumbar.
Oscuridad absoluta.... Miedo.
Abrió los ojos para encontrarse con un panorama desolador.
Estaba desnudo, amordazado y atado de pies y manos en medio de la nada. Tan sólo un enorme foco enfocaba su cara cegándole y haciéndole llorar.
* ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí?*
Silencio.
* Por favor! No me hagas daño, por favor!!
De nuevo el silencio por respuesta.
Sentía frío, y cosa inaudita, un hambre atroz corroía sus entrañas.
En su interior crecía la imperiosa necesidad de algo. Pero ¿de qué?
Así fueron pasando las horas, hasta que sus ojos le devolvieron a los brazos de Morfeo.
El despertador sonó despertándolo de un salto.
Se quedó sentado en la cama y miró a su alrededor consternado. Sudaba.
Entonces se levantó y fue hasta la sala. Abrió el mueble bar y retiró la botella de JB. Trás ella había una cajita de madera. La abrió... ¡ Siii! Allí estaban.
Cogió uno, lo miró lentamente y le dijo:
*Eras tu quien anoche me torturaba, ¿cierto?*
Y notó como el jodido cabrón le sonreía maliciosamente.
* Pues bien amigo, tu ganas.
Malos tiempos los míos para dejar de fumar*

Silvia 09.




" Soy quien soy, y orgullosa de serlo. "
Contarnos nuestro día y dormirnos abrazados.





Pero es lo que me toca amigos. Supongo que es lo que nos toca a todas las madres en general. Que no digo yo que a los padres no eh? No nos demos a malos entendidos.

